día 4...
Chaitén

El siguiente día "comienza" habiendo llegado a Chaitén. Había pasado la noche manejando, así que estaba algo cansado. "Algo", para no decir reventado. :) Y me puse a recorrer la ciudad... ciudad de 4 mil habitantes, pero que hoy aún muestra evidencias del paso de la erupción del volcán Chaitén. Yo miraba para todos lados, buscando el volcán Chaitén. En eso, me topo con un turista... alemán, creo que era. Estuvimos conversando unos minutos. Luego seguí mi recorrido por la ciudad... hasta que localicé un local donde pasar a tomar desayuno. Mi idea era aprovechar de cargar mis aparatos, tomar desayuno, y descansar un rato. Estaba la dueña, y la que atendía: la hija de la dueña, una chica de unos 15 años. Y ahí me quedé, más de 3 horas, incluyendo un doble desayuno.

Ya con los aparatos y las baterías recargadas, y yo repuesto, decido continuar mi viaje. Eran las tres de la tarde cuando retomo mi ruta, esta vez, por un camino pavimentado, exquisito. Súper cómodo para manejar, pasaban muy pocos autos. Alrededor tenía algunos cerros grandes, algo de agua, y harto verde, como siempre. Yo iba a estas alturas con mi cámara al cuello, tomando foto tras foto. Hasta que... empiezo a cabecear, de sueño, por la trasnochada del día anterior. Y de pronto, paf!! me quedo dormido, manejando!! Y por suerte, caí hacia un costado, y caí sobre pasto. A mí no me pasó nada, pero se maltrató el lente de mi reflex, se soltó de su soporte... cueck. Esto fué por el kilómetro 10 de la ruta. Y tuve que seguir nomás, si, preocupado por el lente de mi cámara principal, que quedó funcionando a medias. Más adelante, pasé a un negocio que pillé en el camino, a ver si encontraba la gotita, para poder reparar el lente. Y así fué. Y logré reparar parcialmente la cámara.

Siguiendo el camino, más adelante me encuentro con mi primer puente colgante, de varios que me tocaría ver en mi recorrido. Bonito, el puente. Por el otro lado, me encuentro con el fin del camino pavimentado... otah eh ripio!! y unos kilómetros más adelante, comienza un camino de subida: la cuesta Moraga. Si, me habían advertido de esta subida, y aquí estábamos. Así que tuve que tomar valentía, y comencé el nuevo tramo de la ruta. Así, avancé algunos kilómetros, subiendo hasta unos 500 metros... yo juraba que estaba en las últimas, que me quedaba poco para la cima, me sentía orgulloso porque ya no me la ganaba la subida... hasta que le consulto a un automovilista, cuanto faltaba. Y me dice: "no, si la subida recien comienza"... nooo!! y efectivamente, faltaban algunas subidas adicionales, y unos 300 metros más de ascenso. Uff, fue horrible, a esas alturas sólo caminaba con la bici al lado, y ya se había oscurecido. Así que tuve que sacar las fuerzas de flaqueza para seguir... y así durante un par de horas, hasta que llegué a la cima!! Se notaba hacia adelante que de ahí en adelante sólo tenía bajada. El siguiente pueblo, Villa Paulina, sólo estaba a 8 kilómetros hacia adelante, ahi pensaba pernoctar. Así que comencé la bajada. Dejándome caer en la bici, alcancé velocidad... pero el ripio se puso malo, y cuando llevaba un kilómetro bajando... paf!! suena algo horrible en la bici, se tranca, y yo casi me caigo. Resultado: la bici se había desarmado!! La transmisión, totalmente fuera de servicio. Se había caído una de las botellas de la bici, por la vibración de la bajada en el ripio, y ésta se trancó en la rueda trasera. Se había quebrado una pieza en la bicicleta, la bici estaba rota!! :'(

Se me vino el mundo abajo... sentí durante unos minutos que mi viaje ya no podría seguir. La sensación fue la peor. Y yo, a las dos de la mañana, en la cima de un cerro, sin poder seguir con mi bicicleta. Así que me quedé un rato esperando ahí, sin saber que hacer. Un conductor que pasaba me indica que en la cima había un caminero que me podría ayudar, "a sólo 100 metros de ahí". Yo le insisto que estábamos más lejos, y me insiste que sólo eran 100 metros. Así que me fui caminando hacia la cima, y hasta conté los pasos: 900 pasos, casi 1000 metros. Yo tenía razón. Pero ahí sólo había un camionero en su camión, raja durmiendo, y me dió lata despertarlo. Así que volví donde mi bici, ahí estaba tirada la pobre, a un costado del camino. Y pasa después un conductor de una camioneta, y me dice que podría llevarme hacia Chaitén, a la vuelta, en un par de horas más. Y yo... ok, ya era tarde, así que tendí el saco de dormir a un costado del camino (la carpa no cabía ni por si acaso). Y me quedo dormido. Hasta que un par de horas despues, escucho una bocina... era la camioneta que había pasado rato antes. Y me llevan de vuelta hacia Chaitén. Al llegar allá, el tipo de la camioneta me pregunta dónde iba a dormir. Yo respondo que buscaría un lugar donde poner la carpa. Pero me ofrece alojamiento, en su casa. Así que ahí pasé la noche, junto a mi bici. :)




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