día 10...
Aysén, Puerto Chacabuco, Coyhaique

En Aysén... nuevamente despertando con un buen desayuno. Esta vez dejé el equipaje en el hostal, y salí con la bicicleta, ultra liviana, a recorrer la ciudad. Me dí varias vueltas, y hasta pasé a una comisaría a consultar algo. Era pasado el mediodía, y me di el lujo de entrar y saludar con un "buenos dias, buenas tardes". :) Y ahora, mi siguiente destino: Puerto Chacabuco, a 15 km de Aysén. Lo primero, cruzar nuevamente el puente. Y el camino, casi recto, pavimentado... pero con un viento de mierrrda!! Si bien andaba sin carga extra, en plano, me desplazaba a unos 13 km/h promedio, con el viento en contra. Fue una experiencia traumática, pero entretenida al fin y al cabo. Nuevamente andaba por una carretera con mucho tránsito, hasta que llegué a Puerto Chacabuco, donde todo gira en torno al puerto. Ahí ví un par de barcos: uno de una naviera, y uno de carga. Me di un par de vueltas, y retorné a Aysén, ahora con el viento a favor. Ya de vuelta, paso a comer algo, y a tomar un schop de Dolbeck, una de mis cervezas favoritas. Y a eso de las cinco de la tarde, luego de armar mi equipaje en el hostal, parto hacia mi siguiente destino: Coyhaique.

Por aquí el camino es una carretera pavimentada de doble sentido, con harto tráfico, y que no tiene ni berma. Son 65 kilómetros de ruta. A diferencia de los tramos anteriores, aquí se observa el ambiente urbano: gente deambulando por la carretera, muchos carteles, casas alrededor. En el camino se observan varios lugares de camping, y lugares como la Cascada La Virgen o el Santuario San Sebastián. El camino por acá tiene hartas curvas, y se encuentra a ratos junto al río Aysén. La tarde avanzaba, hasta que se hizo de noche, justo al llegar a la cuesta final. Una nueva subida de mierda. Comencé con una tremenda subida, poco antes de un túnel. Luego, la subida se mantuvo y me tomó un par de horas lograr hacer los últimos kilómetros de la ruta. Finalmente, en la parte más alta había un mirador, y desde ahí logro visualizar la ciudad de Coyhaique. Ya era medianoche. Con el detalle que al llegar al mirador, se cayó el ciclocomputador. Lo perdí y estuve una media hora buscándolo alrededor. Cuando ya me había rendido y había decidido partir, por casualidad lo veo tirado en el suelo. Good!! Así que retomo la última parte del recorrido: la bajada hasta la ciudad de Coyhaique. Luego de una fuerte bajada, finalmente llegué a Coyhaique a las 2 de la mañana. Y me eché una hora buscando un hostal para dormir. Finalmente, logro encontrar una pieza, en el hostal Gladys, cerquita del centro.




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