día 21...
Caleta Tortel, Puerto Yungay

Desperté a eso de las 8am, y salí rápidamente a recorrer el pueblo. Andaba con mi celular nuevo con una cámara bien básica, más el lente de 50mm en la Nikon. La T3, la reflex nueva aún no encendía. Y me fuí a tomar fotos con lo que tenía. El pueblo era espectacular... un pueblo sin calles, sólo con senderos y escaleras de madera. Subí muchas escaleras, anduve por todos lados, durante tres horas. En eso, pasé a comer algo antes de partir, donde me crucé con otra turista europea. Y cuando fuí a buscar mis cosas, me dí cuenta que la cámara reflex mala, había vuelto a funcionar. Así que me devolví parte del camino que había hecho recién, a tomar nuevas fotos con la cámara principal, la que tenía el lente para paisajes.

Ya siendo las 14:30 hrs, decido partir. Me quedaba el tramo Tortel - carretera austral, y desde ahí, llegar hasta Puerto Yungay, para enfrentar el último tramo del viaje. Afortunadamente, ya no estaba lloviendo. Y el camino era bastante plano, con un ripio regular. Si, el ambiente estaba muy húmedo, con un nublado absoluto y algo de neblina. Me había propuesto llegar antes de las cinco de la tarde al cruce, con la idea de poder pedir que me llevaran hasta Yungay, para alcanzar a tomar el transbordo que partía a las 18:00 hrs. Y también, porque en el tramo que venía había una subida poderosa. Y efectivamente, hice el tramo super ra'pido y llegué a las 16:50 al cruce. Y me instalé ahí, esperando vehículos. Pero me fue mal: de los pocos vehículos que pasaron, ninguno me llevó. Así que, cuando fueron las 17:30, tuve que aceptar que no alcanzaría a tomar el transbordo, y decidí partir por mi cuenta.

La subida comenzó rápidamente, y era espantosa. Quizás la subida más empinada del viaje. Subí de 50 a 300 msnm, en apenas 1.4 kilómetros. En plena subida, me encontré con un rebaño de cabras. Ellas iban de lo más feliz, y me miraban como burlándose de mi, que apenas iba subiendo. El río Vagabundo iba a un costado, cada vez más abajo en el paisaje. Y los siguientes 20 kilómetros fueron de un paisaje bien cerrado, rodeado de cerros, mucha vegetación, y mucha humedad. A ratos llovía, pero mucho menos que el día anterior. Y habían subida tras subida, a ratos bajaba pero luego volvía a subir. Hasta que comenzó la bajada, al fin. Fueron 7 kilómetros de bajada. Según mis cálculos, aún faltaban unos kilómetros para llegar a Puerto Yungay. Pero de pronto veo el cartel "bienvenidos a pto.Yungay", y yo, feliz. :) Ya habíamos llegado, siendo las nueve de la noche. El lugar era básicamente una base militar, y ahí pasé a preguntar por la salida del barco, y buscando algún lugar para comprar algo. Pero no había nada. Hasta que bajo al puerto, y me encontré con 1) el barco, detenido en el agua esperando la partida del día siguiente, y 2) el refugio, un lugar de lujo para pasar la noche.

Y me instalé en el refugio, con mis cosas. Y al rato, aproveché de hacer una fogata a un costado sobre las piedras, para secar mis cosas. Por cierto, en el refugio había una oficina, donde estaban tres militares, carreteando ese día. Estaban con música y cervezas, encerrados en aquella oficina. Mientras, yo acomodándome con mis cosas, revisando el mapa, planificando el último tramo del recorrido. Y con Wi-Fi, que venía del barco y estaba totalmente a mi disposición para navegar desde el tablet. Hasta que los chicos se fueron, cerca de las 2am, y yo ahí aproveché de dormir.




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