día 22...
Puerto Yungay, Villa O'higgins

Me sentía en un hotel 5 estrellas. Luego de todos los lugares por donde había pasado la noche, el estar en este refugio era un absoluto lujo. Y a las 10am, partía el barco y me subí para realizar el último transbordo. En sólo 40 minutos llegamos al otro lado del fiordo, a Río Bravo. Ahí había otro refugio, más sencillo que el anterior. Y ahí había un muro donde estaba lleno de mensajes de los viajeros como yo. Y dejé mi mensaje también.

Estuve harto rato en el refugio, preparándome psicológicamente para lo que sería mi último tramo, los últimos 100 kilómetros. Este sería el segundo tramo de 100 km sin nada en el camino. Y en eso, llega una camioneta con dos militares, que saludo. Y nos ponemos a conversar. Me estuvieron contando de la historia de la carretera austral, del Cuerpo Militar del Trabajo. Yo les pregunto: "cuando se terminó de construir la carretera?", y me dicen: "no, la carretera no se ha terminado, siempre se está construyendo".

Luego de la conversa, comienzo mi ruta final. El camino era distinto al tramo anterior. Se notaba el cambio de clima del lugar. Ya aquí el paisaje es más tradicional, con mucho arbusto, algunos cursos de agua, y cerros lejanos. Por aquí llueve harto menos que por Cochrane o Tortel. Hasta que llegué al cruce que inicia el camino a Río Pascua. Faltaban todavía 88 kilómetros para Villa O'higgins. Si, habían algunas casas aisladas en el camino. El día estaba raro. Hubo un intento de lluvia, después cayeron granizos, y al rato, había sol. A eso de las 14 hrs me detuve a comer. Y al rato, siguiendo con la ruta, me encontré con otra cuesta, con 120 metros de ascenso en un kilómetro. Eran las tres de la tarde. El camino se mantendría con cierta altura, hasta la siguiente bajada, donde llegué a una especie de valle, del río El Tranque. Y luego de recorrer ese tramo me encontré con la última subida del viaje. Esta subida sería larga, de unos 6 kilómetros de ascenso, con un desnivel de casi 300 metros de subida. Ya, a las 17:30 hrs, desde la altura de la cuesta se podía apreciar el valle abajo, con todo el camino que recién había hecho. La proeza era grande. :)

Finalmente, la última parte del tramo siguió un camino sin mayores desniveles, en torno a los 300 metros de altura. En el camino, me topé con una pareja de ciclistas franceses, que recién estaban comenzando su viaje, pero en sentido inverso al mío. Yo les pregunté por el camino que venía, y me dijeron que el camino era bastante favorable. Aún me quedaban 50 kilómetros. Pero andaba animado, faltaba poquito. En eso, me encontré con un nuevo refugio, pequeño, que había en el camino, cuando faltaban 30 kilómetros para llegar a destino, y ya eran las nueve de la noche. Pero me animé y seguí mi camino , hasta llegar al lago Cisnes, el último hito del recorrido. Ya era de noche, pero ahora faltaban sólo 20 kilómetros. Y me tocó el último puente colgante, pero que apenas se veía. Y la última parte del camino. La sensación todo el rato era de "falta poquito, estamos llegando, vamos que se puede!!". Hasta que llegué a Villa O'higgins, a la 1am. La ciudad estaba totalmente dormida, todo cerrado y nadie por las calles. Traté de buscar alojamiento, un camping u hostal, pero no me fué bien. Terminé consultando en una comisaría, y me recomendaron que me instalara con la carpa, a la entrada sur de la ciudad. Así que ahí fuí, y me instalé con mis cosas. Genial... habíamos llegado. :)




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