día 25...
Coyhaique, Balmaceda

Había tenido mucha suerte al poder volver desde Villa O'higgins en un solo día, en un trayecto que habitualmente toma dos días. Pero ahora tenía otro desafío por delante: lograr encontrar un vuelo para volver a Santiago. Iba a llegar al aeropuerto de Balmaceda, sin pasajes, y con la intención de volver el mismo día. Era 23 de diciembre, y yo no quería pasar la navidad en Coyhaique.

Mi día comenzó a las 7 de la mañana, armando mis cosas para partir. Y a las nueve en punto estaba en la agencia de Sky, para consultar por los pasajes. Curiosamente, el bus hacia el aeropuerto partía frente a la agencia de Sky, así que no tuve oportunidad de regodearme mucho y abordé el bus hacia Balmaceda. Al cabo de una hora, llegamos al aeropuerto. Y lo primero que hice fue consultar. Bingo, los puestos de Sky y de LAN abrían mas tarde. Así que lo que hice fue dirigirme a Balmaceda, en la misión de conseguir una caja grandota para embalar mi bicicleta. Estuve consultando en un par de negocios, y solo conseguía cajas chicas. Hasta que veo una señora saliendo de su casa, y se me ocurre preguntarle si "por casualidad" tenía cajas grandes. A lo que me hace pasar a su bodega, y tenía dos cajas gigantes de bicicletas... genial!!

Al rato vuelvo al aeropuerto, y lo primero fué hacer el embalaje de la bicicleta. Saqué una de las ruedas, y tuve que desinflarlas. Finalmente, metí todo en la caja, y la cerré con huincha adhesiva. Después, me ocurrió un percance: se me había quedado mi tablet, enchufado cargándose, en el hostal de Coyhaique. Afortunadamente, la señora del hostal, a quien llamé por teléfono, fue muy amable, y salió a dejarme el aparato al bus que iba a Balmaceda. Una hora después, el bus me trajo el paquetito con mi tablet, intacto. :)

A eso del mediodía, logré ver lo de mi pasaje... había pasaje para la tarde, pero a un precio grosero. La opción de viajar el 24 era más barata, pero yo quería llegar bien para la noche de navidad, así que tomé la opción de viajar el mismo día 23. En eso, afuera, me encuentro con un ciclista gringo, un chico que venía recién llegando. Conversamos un rato, y me dí cuenta que él venía totalmente a la aventura, sin mucha preparación, con un equipaje pequeño. Me enternecí y le regalé el mapa que había usado en mi aventura, que ya estaba todo carreteado. Después, fuí a dejar mi caja con la bicicleta a la sección de encomiendas de Sky, afuera del aeropuerto, para enviarla como encomienda en el mismo vuelo. Me salía harto más barato que llevarla como sobre equipaje. Hasta que llegaron las 17:05, hora de partida de mi vuelo. Y me embarco.

El vuelo a Santiago fue tranquilo, con una duración de tres horas y media. Lo primero, la vista de los paisajes de Aysén desde las alturas, daba otro punto de vista a lo que había sido mi travesía. Me llamó la atención la vista de la pampa argentina, todo pelado. Hicimos una escala en Puerto Montt, y después, me tocó la vista de los volcanes en la cordillera, mientras pasábamos por la décima y novena regiones. Finalmente llegamos a Santiago a las 20:30 hrs. Andaba con mi equipaje, y lo siguiente fue ir a buscar la bicicleta a donde llegan las encomiendas. Lo que no sabía, era que eso quedaba como a un kilómetro de distancia del aeropuerto. Uff. Finalmente ubiqué mi bicicleta. Al rato llegó mi mamá, que fué a buscarme, nos juntamos y nos fuimos en un transfer hasta mi departamento. Al fin había llegado a casa. -- FIN.




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